Tablas de surf hechas a mano

En Minimum Boards cuidamos hasta el más mínimo detalle, por eso cada tabla está shapeada (tallada) a mano, haciéndola única y distinta. Queremos sacar la esencia de estos deportes realizando tablas semejantes a las primeras de la historia. Las primeras tablas también se hacían manualmente y con maderas duras y pesadas como las del Ula, el árbol del Koa y el Wili Wili. Llegaban a pesar hasta 60 kilos lo que hacía que fuera muy incómodo transportarlas. Teniendo todo esto en cuenta intentamos recrearlas, con los formatos actuales, realizandolas a mano y con las maderas de la más alta calidad.

Hasta 1926 las tablas eran enteras de madera y hechas a mano, pero ese año Tom Blake diseñó la primera tabla de surf hueca. Fue construida de secoya y tenía cientos de agujeros atravesandola y chapas de madera que la sellaban por encima y por debajo. Este diseño en un principio fue ridiculizado por los hawaianos pero, al comprobar la velocidad que tomaba surfeando las olas, se convirtió en un éxito. Tanto éxito tuvo que en 1930 se convirtió en la primera tabla en producirse en masa.

Por el final de la Segunda Guerra Mundial se empezaron a fabricar tablas de diferentes materiales como de fibra de vidrio, de plástico y de espuma de polietileno. Y aunque las tablas de madera siempre tuvieron un hueco en el mercado, las nuevas tablas fueron mucho más demandadas.

Sobre el año 2000 muchos surfistas se dieron cuenta del daño al medio ambiente causado por algunos materiales con lo que se hacían tablas de surf. Siendo así, las tablas de madera empezaron a revivir. Al estar fabricadas de un material duradero, biodegradable y resistente, está comprobado que con estas tablas nuestros océanos se mantienen libres de polución.